viernes, 11 de octubre de 2024

Hierba de la víbora 

La hierba de la víbora, o echium vulgare, es una planta herbácea perenne que pertenece a la familia de las Boraginaceae. Se caracteriza por tener un tallo erecto que puede alcanzar hasta un metro de altura y presentar hojas grandes y estrechas. Sus flores son de un color azul intenso, agrupadas en inflorescencias cónicas.

La Viborera, o Hierba de la víbora, es una planta comestible, que se puede consumir fresca, excepto las hojas que son ligeramente tóxicas, para lo que una vez deshojada se cortan, pelan y lavan los tallos, para retirarle la pilosidad que presentan, pudiendo preparar gustosas ensaladas verdes con estos tallos.

La planta tiene propiedades dérmicas, diuréticas, sudoríferas y antinflamatorias, también se ha usado en cosmética, como máscara para tratar las pieles delicadas y enrojecidas, para lo que se hacían cataplasmas con la flor, recolectada en los meses de verano, que se colocaban sobre la cara; también se ha utilizado estas cataplasmas para tratar zonas corporales dañadas. También resulta ser muy buen diurético y ejerce acción emoliente y sudorífica.

Candelilla 

En la zona del llamado Desierto de Chihuahua, que incluye los estados de Chihuahua, Coahuila, Durango, Hidalgo, Zacatecas, entre otros, un sitio con condiciones extremas, es ahí donde crece la planta de candelilla, la cual es endémica de México, en particular de esta zona, entre otros.

La planta de candelilla (Euphorbia antisyphillitica Zucc.) es una de las pocas plantas en el mundo que contiene una alta cantidad de hidrocarburos, lo que facilita la extracción de la cera natural. El descubrimiento y aprovechamiento con fines medicinales de esta planta se le atribuye a los nativos prehispánicos del norte de México, quienes hervían las varas de la planta en vasijas de barro para extraer la cera y la colocaban en la cuerda de sus arcos, de esta forma los protegían de los cambios de temperatura.

Marihuana 

El cannabis (Cannabis sativa) es una planta anual originaria de Asia con una larga historia de uso terapéutico. En ella se han identificado aproximadamente 500 compuestos químicos: unos exclusivos de la planta, los cannabinoides; otros con mucha presencia en el reino vegetal, como los terpenos y los flavonoides.

Por sus destacados principios activos, el cannabis y sus derivados se usan para tratar —propiedades curativas— y aliviar los síntomas agudos y crónicos —uso paliativo— en una gran diversidad de patologías, entre otras:

  • Dolor crónico.
  • Fibromialgia (enfermedad caracterizada por dolores musculares generalizados y rigidez crónica en músculos, tendones y tejidos blandos).
  • Enfermedades inflamatorias autoinmunes, como artritis.
  • Enfermedades inflamatorias intestinales (EII; enfermedad de Crohn y colitis ulcerosa).
  • Enfermedades inflamatorias cutáneas (dermatitis, psoriasis y acné).
  • Ansiedad, estrés depresión.
  • VIH.
  • Cáncer.
  • Trastornos neurológicos y neuropsiquiátricos (AlzheimerParkinsonesclerosis múltipleepilepsiaesquizofreniaautismo, etc.).
  • Cefalea (dolor de cabeza) y migraña.
  • Glaucoma (enfermedad de la retina).
  • Insomnio.
  • Síndrome metabólico (obesidad y diabetes).
  • Desórdenes cardiovasculares.